viernes, agosto 10, 2007

Por fin tengo mi Ubuntu andando a 100 %

Todo cambio de PC es medio traumático. Cambio de hard, actualización de software, etc.

Hace unos 10 años que uso Linux y tres años que uso Ubuntu, empecé con Red Hat, y he pasado por Conectiva, Mandrake, Debian, y finalmente lo mejor que he visto en Linux, Ubuntu.

Mi nuevo fierrito es un AMD 64 Dual Core de 4400, ATI Radeon de 128 MB, 1 Gb de RAM, HD SATA de 200 GB, Grabadora de DVD.

Desde que lo instalé tuve algunos problemas con placas de sonido, video y algunos de mis accesorios, como la Palm Tungsten T , mi cel. Nokia W200 y mi impresora, pero después de varias semanas de trabajo, hoy terminé de hacer andar todo bien.

Se que linux es asi, al principio algunas cosas no funcionan, pero después de googlear un poco se encuentran las soluciones a casi todos los problemas.

Algo que tengo que reconocer de Ubuntu es la cantidad "impresionante" de tutoriales, manuales, foros, ayudas, etc. que existen para solucionar problemas.

Esto me lleva a la reflexión y es que Ubuntu nació como un proyecto netamente orientado a las personas comunes, sencillas, internautas y con un perfil cooperativo que lo están llevando a ser una de las distros por excelencia en el mundo del Software Libre.

Animo a todos los que están en duda que distro usar, no lo duden, Ubuntu.

martes, junio 26, 2007

El Sacerdote y la Política II

Benedicto XVI nos advierte claramente sobre tres tentaciones que acechan al Presbítero y a la Iglesia toda en el compromiso social. Éstas vienen tanto desde afuera como desde adentro de la misma Iglesia: que la Iglesia concentre su acción evangelizadora en la asistencia social; que la Iglesia sea la institución mediadora natural en los conflictos sociales; y que la Iglesia sea la promotora ordinaria del diálogo político.

Misiones OnLine muestra un documento imperdible de Mons. Carmelo J. Giaquinta que nos trae luz para entender un poco más las preocupantes y dolorosas actitudes de algunos presbíteros. El enlace al artículo, haciendo clic aquí.

lunes, junio 25, 2007

El alcoholismo en los jóvenes.

El alcoholismo es una de las tantas adicciones que reflejan la decadencia humana en la que se encuentra nuestra sociedad.

¿De quién es la culpa?, se escucha por ahí. ¿Por qué nadie hace nada para luchar contra el alcoholismo en la juventud?

Respuestas simplistas y llanas serian: la culpa es de los padres, la culpa es de los políticos, la culpa es de la escuela.

Ahora bien, en vez de echarnos las culpas mutuamente por qué no nos preguntamos ¿qué modelos estamos brindando los adultos a los jóvenes?, ¿qué cosas nos motivan a vivir?, ¿los valores y el bien común o el individualismo, el dinero y el egoísmo?

La bebida al igual que el tabaquismo significa desde evasión dolorosa hasta la manifestación de una imagen falsamente exitosa y si esto se da en lo jóvenes a edad temprana ¿no nos da pie a pensar que es por alguna carencia, tanto afectiva como espiritual?

Ahora nos asombramos cuando vemos que hay grupos de padres autoconvocados que realizan, junto a la policía, controles de alcoholemia en las rutas, después que hace muchos años asistimos
al triste espectáculo de la degradación cultural y la relativización de los valores morales. Sin contar, la enorme tasa de accidentes producidos por conducir alcoholizados, especialmente al ir o venir a discotecas de pueblos vecinos.

Esta iniciativas privadas, si no están dentro del marco de políticas públicas, con planes a mediados y largo plazo, fijándose objetivos que defiendan la educación, la cultura y el trabajo, caen en tierra estéril.

Los signos sociales como el alcoholismo y la drogadicción, son síntomas de empobrecimiento social y de una cultura que defiende el egoísmo por encima del Bien Común.

miércoles, junio 20, 2007

El sacerdote y la política.

"Es notable que a medida que en nuestra sociedad se está perdiendo el sentido del pecado, las acusaciones públicas a personas e instituciones, en el orden moral, se acentúan cada vez más. Parece paradójico, pero no lo es. Porque cuando el hombre pierde el sentido de su responsabilidad ante Dios, se pone a si mismo como instancia última y se siente en el derecho de juzgar a los demás. No pide perdón ni lo da a nadie." Mons. Luis T. Stöckler, obispo de Quilmes. Enlace aquí.

¿El sacerdocio es alegría?. ¿La Misa es una fiesta?. ¡Cuánto nos cuesta creer esto a los rosquinenses!

¿Salimos de la Misa dominical con más fe, amor, esperanza, alegría y unidad? ¿o más bien con odio, intrigas, sospechas, rencor, divisiones y enfrentamiento entre nosotros?. ¡Cuántos escándalos! ¡Cuántas almas turbadas! ¡Cuánto daño a nuestra Iglesia se está causando!

Mordaces y graves injurias a varias instituciones de la localidad por parte del cura local en medios de comunicación y homilias, me han llevado a reflexionar sobre algunas cuestiones en torno a la gravísima responsabilidad que tienen los sacerdotes con las cosas que dicen y hacen. Me refiero específicamente a cuestiones como el Bien Común, la política, la libertad, la justicia y el compromiso ciudadano.

Creo que todo sacerdote tiene una obligación evangélica de preocuparse por el Bien Común. Ahora bien, estos deberían abstenerse de participar directa y activamente en la vida política de su comunidad y menos aún en política partidista. El crear un compromiso tan intenso con algunos sectores suele atentar contra otro valor muy importante: La Libertad. Sin ella, a la larga, no serían posibles ni el bien común, ni el protagonismo ciudadano, ni la necesaria acción laical.

Lo que algunos sacerdotes desgraciadamente olvidan, es el enorme peso que tienen sobre la conciencia de las personas, y su deber inclaudicable de hacerlas crecer en libertad.

Su deber es educar la conciencia de los fieles en los valores fundamentales de la vida cívica y por lo tanto no deberían ocupar el lugar de los laicos en todas las consecuencias prácticas de su responsabilidad política; en parte, porque los laicos suelen saber mucho mejor que ellos cómo son las cosas y como actuar, y en parte, porque la conciencia sólo actúa como tal cuando se la deja funcionar en libertad.

Si alguna autoridad tiene el sacerdote, es para iluminar y liberar, jamás para forzar, dominar ni manipular. En circunstancias históricas que favorecen el desarrollo de la conciencia de los ciudadanos, un sacerdote no debiera ocupar el lugar que le corresponde a los laicos, por lo que no debería inmiscuirse en cuestiones que no le competen. Por ejemplo, no debería señalar a ningún candidato, a ningún partido, tampoco asistir a eventos de tinte político-partidario, mucho menos dictaminar lo que deben o no hacer los representantes del pueblo y funcionarios políticos.

Una cosa es advertir a la comunidad sobre los valores en juego en determinadas cuestiones del quehacer político, educando conciencias. Otra muy distinta y normalmente ilegítima, es impedir que los ciudadanos decidan por sí mismos o hacerlo en su lugar, forzándolos a pensar ideológicamente.

Esperemos que Dios ilumine la conciencia de nuestros pastores para que les muestre su verdadera misión dentro de la Iglesia: Ser pastores de Almas.

lunes, junio 04, 2007

Cambio de autoridades en Gleducar

El sábado pasado renovamos autoridades en Gleducar. Se eligieron los nuevos miembros de Comisión Directiva. La nueva conformación la pueden encontrar aquí.
Luego hubo reunión de CD y se trataron numerosos temas relacionados a la marcha de la entidad.
Se rediseño el esquema de gestión creando nuevos grupos de trabajo en los cuales se anotaron varios socios y colaboradores. Esto tenderá sin dudas a una mayor flexibilidad, una mejor adaptación al trabajo a distancia y la eficacia en la consecución de los objetivos proyectados.

sábado, febrero 24, 2007

Casamiento

El lunes 6 de Enero de 2007 me casé. La "afortunada" :-) es María Inés, mi novia desde hacía dos años.
La ceremonia fue presidida por mi amigo el Padre Marcelo Blanche y la fiesta realizada en el Club Juventud Unida de Cañada Rosquín, estuvo muy buena y divertida, vinieron familiares y amigos.
Pueden ver las fotos en el Álbum.